Establecer límites claros, respetar los derechos de los estudiantes y aprovechar las ventajas educativas de la tecnología son pasos esenciales para mantener un ambiente de estudio productivo y enriquecedor, consideró en su discurso ante el pleno del Congreso del Estado, la diputada local priista, Rosa María Triana, al considerar que estudiantes de niveles básicos no deben portar teléfonos celulares.
Al reforzar su argumento, la legisladora tricolor anotó: “En todo el país, escuchamos experiencias de maestros en aulas públicas y privadas donde refieren que los estudiantes envían mensajes de Whatsapp o de otras aplicaciones de mensajería de manera rutinaria en clase, escuchan música y hasta realizan compran en internet, entre muchos otros ejemplos de cómo los dispositivos móviles distraen de la enseñanza y el aprendizaje”.
A la vez, asumió que la discusión sobre el uso de teléfonos móviles, tabletas, computadoras y hasta relojes inteligentes en el entorno educativo se basa en un equilibrio delicado entre la propiedad personal, la privacidad, el rendimiento académico y el aprendizaje.
Agregó que el más reciente Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo, elaborado en 2023 por la UNESCO recomienda prohibir los llamados teléfonos inteligentes o smartphones en las aulas para evitar que distraigan a los alumnos e interrumpan el aprendizaje.
Luego, subrayó que por su parte la Agencia de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura afirma que basta con tener un dispositivo digital móvil cerca cuando llegan las notificaciones para desconcentrar a los estudiantes; “un estudio demuestra que pueden tardar hasta 20 minutos en volver a centrarse en el aprendizaje”.
Rosa María Triana dijo además que los datos de las pruebas internacionales a gran escala, como el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, mejor conocida en México como prueba PISA, sugieren que existe una relación negativa entre el uso excesivo de la tecnología y el rendimiento de los estudiantes.
Además, reforzó que según datos de la propia agencia de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura, el uso excesivo del teléfono celular está directamente relacionado con un bajo rendimiento escolar; “hay pruebas de que las horas de pantalla tienen un impacto negativo en la estabilidad emocional de los niños”.

