En Durango la indignación social va “in crescendo” respecto al inédito aumento del Impuesto Predial que sorprendió a los ciudadanos al inicio del presente año. Se trata de una imposición que aún cuando ha sido avalada por regidores y diputados, despertó un malestar que ha tomando fuerza, sobre todo en redes sociales, con el único objetivo de solicitar ajuste a la baja en dicho cobro cuyo desfaz alcanzó proporciones del 100 al 150%, en un contexto económicamente catastrófico para la mayoría de los ciudadanos.
Defendiendo lo indefendible se han escuchado y leído argumentos a favor del alcalde Ochoa Rodríguez como: “Los ricos también lloran” o “De no pagar Predial, no se queje cuando caiga en un bache o no reciba los servicios públicos elementales”. Pero lo cierto es que no hay que ser pobre o rico para darse cuenta que la ciudad capital luce sucia, llena de baches y con deficientes servicios públicos; por ello muchos afirman que, peor, ya estamos.
Ante éste estado de cosas la gente se pregunta:”De qué ha servido pagar las contribuciones, si la ciudad es un desastre?”. Es por ello que la incredulidad inunda el sentir social.
Desde el pasado lunes 5 de enero y terminada la “cruda” de las fiestas decembrinas, comenzó a surgir la inconformidad de muchos ciudadanos debido al aumento en esta contribución que les cayó como ” balde de agua fría” con alzas que van del 50,100 e incluso 150% para la mayoría de los predios, dependiendo su ubicación. Aunque a vote pronto la autoridad municipal salió a aclarar que solo fue una actualización, pero en la realidad miles de personas que recibieron sus cuentas comprobaron que se trató de un voraz aumento.
Durante toda la semana pasada ése fue el tema mediático, especialmente en medios y columnas “independientes” en redes sociales, dando origen a miles y miles de comentarios negativos en contra de lo que consideran muchos una medida erronea, tomando en cuenta la pauperrima economía local.
La irritación ciudadana ya escaló a tal magnitud que se han conformado Comités para recaudar firmas y al día de hoy existen rúbricas de por lo menos 10 mil duranguenses manifestando su inconformidad contra dicho pago, pero además hay un llamado recurrente para que no se acuda a pagar esta contribución considerada un robo en despoblado.
El movimiento denominado “No al pago del Predial”, sigue tomando forma, al grado tal qué quienes lo encabezan ya le solicitaron al presidente municipal una reunión para que explique las razones que llevaron a su administración para tomar tan fatal determinación.
Pese a que ya ha sido plasmado en la Ley de Ingresos 2026 para el Estado de Durango, Diputados y Regidores pueden hechar atrás a éste cobro o de lo contrario tendrán que asumir su alto costo político, pues basta decir que todos estos personajes que hoy dieron el aval para afectar al ciudadano, mañana con cara fresca y actitud desmemoriada le pedirán su voto para seguir viviendo como reyes a costa del Erario Público.
Crece indignación popular por incremento al Impuesto Predial en Durango capital
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