Desde el sector empresarial hacemos un balance responsable del segundo año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Reconocemos trabajo y avance en algunos temas, particularmente en seguridad; sin embargo, en materia económica consideramos que todavía nos quedan a deber.
México necesita propuestas más claras y aterrizadas para impulsar el crecimiento, la inversión y la generación de empleos. Los polos de desarrollo representan una buena estrategia, pero particularmente en el norte del país todavía no vemos que se haya consolidado ni que haya generado resultados visibles. Durango forma parte de estos corredores y seguimos esperando que esa estrategia se traduzca en inversiones concretas que lleguen a nuestro estado.
También preocupa que, pese al movimiento que existe alrededor del T-MEC, no estemos viendo nuevas inversiones en la magnitud que México necesita. Hoy el reto es mantener la relación comercial con Estados Unidos, pero sobre todo alcanzar una definición que dé certeza a las empresas que ya están aquí y a las que podrían venir.
A esto se suma una preocupación que hemos señalado desde hace años: las cargas tributarias y regulatorias que pesan cada vez más sobre quienes están en la formalidad y cumplen con sus obligaciones. Desde el sexenio anterior y ahora en esta administración, existe entre el sector productivo la percepción de que al empresario formal se le exige y fiscaliza cada vez más, sin que veamos el mismo esfuerzo para ampliar la base de contribuyentes y combatir de fondo la informalidad.
No estamos en contra de contribuir; entendemos que los impuestos son necesarios para el funcionamiento del país. Lo que pedimos es equilibrio, reglas claras y condiciones que no terminen desincentivando la inversión y la generación de empleos.
El empresario debe ser visto como un aliado del desarrollo, no como un adversario. La presidenta tiene todavía una gran oportunidad para generar confianza, aterrizar los polos de desarrollo, atraer nuevas inversiones al norte y darle certeza al sector productivo.
Desde Durango reconocemos lo que se ha hecho bien, pero también señalamos con respeto y firmeza lo que falta. El próximo año debe ser el momento de pasar de los anuncios y las estrategias a resultados concretos para las empresas, para los trabajadores y para las regiones del país.Creo que el cierre es particularmente bueno para medios, porque aterriza toda la crítica en una exigencia concreta: “pasar de los anuncios y las estrategias a resultados”.
En Durango seguimos esperando que la estrategia de desarrollo del gobierno federal aterrice en esta región: Raúl Montelongo (CCE)
*El dirigente analizó aspectos del informe de la presidenta de la República. *El empresario debe ser visto como un aliado del desarrollo, no como un adversario. *Preocupa que, pese al movimiento que existe alrededor del T-MEC, no estemos viendo nuevas inversiones en la magnitud que México necesita, sostiene categórico Raúl Montelongo.
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