Visiblemente molestas, un nutrido grupo de alumnas de la Escuela Normal del Estado se manifestaron este miércoles desde temprana hora en las afueras del plantel por avenida Fanny Anitua conocida en este tramo como Avenida Normal, bloqueando la arteria en ambos sentidos, acompañadas de pancartas que reclamaron a la institución la pretensión de cobros excesivos y la venta obligada de uniformes a precios onerosos.
El grupo encabezado por Abril Rodríguez y María José Barrón, puso en claro que, ante la postura abúlica de la sociedad de alumnos, determinaron con el apoyo de un importante número de compañeros y compañeras, externar sus inconformidades ante la sociedad de Durango, y lo hicieron de esta forma, una vez que no hubo eco en sus llamados a la dirección del plantel y menos, a la representación estudiantil.
Y es que, se quejaron de que la dirección de la institución firmó un contrato de exclusividad con una empresa textil, para la elaboración de los nuevos uniformes. El citado acuerdo contempla la adquisición obliga al alumnado a adquirir su ropa escolar exclusivamente con esa empresa, lo cual no sería motivo de inconformidad, de no ser porque los precios que presentan son evidentemente excesivos, por lo cual demanda que haya la posibilidad de comprar los uniformes donde mejor precio obtengan.
Luego, otro motivo de queja es el relativo a la amenaza de aplicar una multa del orden de 20 mil pesos a aquellos grupos que no participen en el próximo desfile conmemorativo al aniversario de la Escuela, medida que consideran también abusiva, puesto que, si bien pudiera ser una postura institucional y de buena voluntad, de ninguna manera están de acuerdo con que se les obligue mediante amenaza de multa.
Expusieron que los dos aspectos anteriores constituyen la gota de derramo el vaso, porque existen un sinfín de irregularidades en el plantel, como la falta de higiene en los baños, de jabón lavamanos, papel, incluso agua potable, entre otros, que en su momento también han sido puntualizados ante las autoridades de la institución, empero, sin solución.
De esta forma, se tomó la determinación como medida radical, bloquear la calle, como una forma de hacer que se escuche la voz del alumnado, una vez que las autoridades de la Escuela han puesto oídos sordos a sus llamados.
Finalmente advirtieron que radicalizarán medidas en caso de no obtener respuesta satisfactoria a sus demandas.
Vale destacar que, por primera vez en muchos años, en las inmediaciones de la ByCENED, se evitó el enorme caos vial ya cotidiano en horas pico, aspecto que aplaudieron principalmente peatones y algunos conductores.

