“Celebramos la historia, pero también renovamos nuestro compromiso con el porvenir; que este centenario sea motivo de orgullo para quienes han formado parte de esta institución y, al mismo tiempo, inspiración para las nuevas generaciones de normalistas que continuarán la noble tarea de educar”, afirmó Guillermo Adame Calderón, secretario de Educación del Estado, durante el acto conmemorativo rumbo a los 100 años de la Escuela Normal Rural “J. Guadalupe Aguilera”.
Como parte de las actividades previas a esta celebración, en la institución se realizó la develación del boleto conmemorativo de la Lotería nacional mexicana, símbolo que reconoce la historia, la identidad y el legado de las escuelas normales rurales en la formación de maestras y maestros comprometidos con la educación pública del país.
En este mismo marco, se llevó a cabo la entrega de un autobús Scania Irizar, que permitirá facilitar el traslado de estudiantes y ampliar las actividades académicas, culturales y formativas de la comunidad normalista.
Asimismo, se entregó equipamiento y mobiliario educativo, entre los que destacan cañones de proyección, computadoras de escritorio, laptops, pantallas, sillas, escritorios, archiveros, mesas para el centro de tecnologías y mobiliario para áreas administrativas; herramientas que contribuirán a modernizar los espacios educativos y fortalecer los procesos de enseñanza en la formación de futuros docentes.
Al evento asistieron autoridades educativas, entre ellas Julio César Leyva Ruiz, director general de Educación Superior para el Magisterio; Juana García, directora de la Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado de Durango; y Flor de Fátima Sánchez Viveros, directora de la Escuela Normal Profesor Carlos A. Carrillo, además de directivos, docentes, estudiantes e invitados especiales.
Esta conmemoración también recuerda la fundación, en 1926, de instituciones emblemáticas de la educación normal rural en México: la Escuela Normal Rural “Gral. Matías Ramos Santos”, en San Marcos, Zacatecas; la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, en Ayotzinapa, Guerrero; la Escuela Normal Rural “Carmen Serdán”, en Teteles, Puebla; y la Escuela Normal Rural “J. Guadalupe Aguilera”, en Canatlán, Durango, escuelas que han sido pilares en la formación de docentes con vocación social al servicio de sus comunidades.
