Llegó a su término el litigio entre el periodista de En Vivo Durango Iván Soto y el ex Gobernador José Rosas Aispuro Torres, quien ha sido obligado a ofrecer una disculpa pública, reparar el monto del daño fijado por el juez y además, deberá cursar un aprendizaje sobre libertad de expresión y nuevas masculinidades y perspectiva de género.
Lo anterior resalta en el texto publicado por Iván Soto a través de sus redes sociales, en el que externa de una manera precisa que queda insatisfecho con el resultado, pues considera que había elementos suficientes para condenar al ex mandatario y sin embargo, no ocurrió así.
El periodista considera también que son los poderosos los que tienen siempre más posibilidades para encontrar esos huecos y transitar entre ellos.
Aquí el texto completo:
Así terminó el juicio contra el ex gobernador de #Durango, José Rosas “N”, y ésta es mi postura ante lo que resolvió el Juez Federal Juan Luis Ramírez López al respecto… Me quedo insatisfecho, porque había todos los elementos para sentenciarlo con la carga de la culpa. Pero la ley tiene muchos recovecos para ser esquivada, y son los poderosos los que tienen siempre más posibilidades para encontrar esos huecos y transitar entre ellos, a fin de esquivar sus responsabilidades.
El ex Gobernador tendrá que pedir una disculpa pública, reparar el monto de daño que fijó el Juez (una cifra de risa, por cierto, pero el ex mandatario comprobó estar en las filas del desempleo desde septiembre de 2022, así que le autorizaron indemnizar con una cantidad muy mínima y en abonos); también deberá ir a cursos para aprender sobre libertad de expresión y sobre nuevas masculinidades y perspectiva de género. Yo hubiera querido que se hiciera justicia de a de veras. Pero, también recuerdo que cuando lo fui a denunciar, el 11 de julio de 2022, nunca imaginé siquiera vincularlo a proceso, mucho menos todo esto que se logró con el tesón de mis abogados y amigos Héctor Pérez Rivera, David Peña, y mi hermana abogada Elena Soto. Gracias por todo, a todos ellos, a mi familia y amigos, colegas, y a quienes sin conocerme me daban ánimos para pelear por algo que parece tan infravalorado como es LA DIGNIDAD.

