Las vidas no son números; el deceso de cinco recien nacidos en el HGZ del IMSS 1 es una tragedia: Francisco Esparza

*La vida de las personas no puede seguir dependiendo de las deficiencias administrativas ni de la insuficiencia de recursos que las autoridades tienen la obligación de atender. *A la fecha, no se han hecho públicas consecuencias institucionales ni se han determinado responsabilidades por estos fallecimientos. *Las investigaciones deben traducirse en resultados públicos para que se deslinden responsabilidades.

Share

La muerte de cinco recién nacidos en el Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en Durango es una tragedia que no puede reducirse a estadísticas ni quedar sujeta a los tiempos de la burocracia, declaró el presidente de COPARMEX en Durango, Francisco Esparza, quien demandó que las investigaciones sobre el caso se traduzcan en resultados públicos.

Y es que, reforzó el dirigente, “detrás de cada caso hay una vida perdida y una familia que enfrenta un dolor irreparable; “por eso desde COPARMEX Durango expresamos nuestra solidaridad con las familias afectadas y exigimos el esclarecimiento de los hechos”.

Esparza Martell subrayó que a la fecha, no se han hecho públicas consecuencias institucionales ni se han determinado responsabilidades por estos fallecimientos.

Las investigaciones en curso son necesarias, pero no suficientes: las familias y la sociedad merecen conocer qué ocurrió, por qué sucedió y qué medidas se tomarán para evitar que vuelva a ocurrir, dijo.

Esta tragedia también pone de manifiesto las deficiencias estructurales que desde hace tiempo afectan al Instituto; “el IMSS se sostiene con las aportaciones de trabajadores y empleadores, quienes cumplen con sus obligaciones, pero no siempre reciben a cambio un servicio médico oportuno”.

El dirigente del sindicato patronal marcó que la falta de médicos, el desabasto de medicamentos y las demoras en la atención no son problemas administrativos menores: son carencias que comprometen la salud y, en ocasiones, la vida de los derechohabientes.

A la vez, proyectó que es igualmente necesario reconocer la situación del personal operativo, que enfrenta jornadas extenuantes, falta de recursos y una creciente presión social; “médicos, enfermeras y demás trabajadores hacen lo posible por atender a los pacientes en condiciones que frecuentemente rebasan sus capacidades”.

Además, sostuvo, las deficiencias estructurales no pueden atribuirse indiscriminadamente a quienes están en contacto directo con los pacientes; “corresponde a las autoridades y a las instancias directivas asumir la responsabilidad de las decisiones que les competen”.

Luego consignó que desde COPARMEX Durango exigimos que las investigaciones se traduzcan en resultados públicos, que se deslinden responsabilidades y que se establezca un plan verificable para corregir las deficiencias del Instituto; “se necesitan decisiones que garanticen condiciones dignas para el personal y una atención médica segura y oportuna para los derechohabientes”.

Finalmente, anotó que la vida de las personas no puede seguir dependiendo de las deficiencias administrativas ni de la insuficiencia de recursos que las autoridades tienen la obligación de atender.

Más Noticias

+ noticias