Cuestión de días, para que Rubén Solís Ríos, el rector de la Universidad Juárez del Estado de Durango, encabece el acto de colocación de la primera piedra de lo que será el campus Vicente Guerrero de la máxima casa de estudios en la entidad.
Se trata de un hecho, que quedará marcada la administración de seis años del oriundo de Nombre de Dios, pues han pasado varias décadas y varios rectorados, sin que la UJED registre un crecimiento como el que ocurrirá con el nacimiento de un campus en este municipio ubicado en los límites con Zacatecas, al sureste del territorio estatal.

Desde luego, Rubén Solís, inicia lo que se ha denominado la recta final de su administración, con un distintivo ya claro, que ha sido la dignificación de la Universidad, es decir, la recuperación de su autonomía, luego de las tropelías cometidas con la institución en el sexenio de Jorge Herrera en que el concepto de “autónoma” simple y sencillamente se perdió con el auspicio del mandatario, y ahora, ese distintivo crece con la determinación de crecer la institución que actualmente aglutina alrededor de 22 mil personas.
No debe quedar de lado, el apoyo con que cuenta la UJED y Rubén Solís, por parte del gobierno municipal de Vicente Guerrero, pero aún más, el del gobernador Esteban Villegas, pues me queda claro que sin ese impulso muy poco o nada pudiera hacerse.
En breve pues, se habrá de masificar la información relativa al nacimiento del nuevo campus Vicente Guerrero, con todo detalle, como la adquisición de los terrenos, su ubicación, lo que desde luego significa en términos, económicos y culturales para toda esta región de la entidad que abarca municipios como Nombre de Dios, Suchil, Poanas, y otros de la zona.
Sin duda la noticia habrá de constituir motivo de celebración para toda esta parte de la entidad, sobre todo para aquellos que ansían un espacio para su preparación académica media superior y superior, que en muchos de los casos, ya no tendrán que trasladarse hasta otras ciudades para cumplir su objetivo.
El anuncio del nuevo espacio universitario, que insisto, marcará historia y guardará el nombre de Rubén Solís, habrá de hacerse en cualquier momento, en una etapa de la UJED cuyo ambiente comienza a ponerse cálido, aunque no con la intensidad que se esperaba, pues hay que decir que son muchos los tiradores que buscan ocupar ese espacio que dejará vacante el actual rector, aunque la especie indica que ya varios desistieron por motivos diversos y de esto, platicaremos en la próxima entrega.

