jueves, febrero 12, 2026

“PIDEN PAN Y NO LES DAN, POR ESO SE VAN”

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“Piden pan y no les dan, quieren hueso, pero les ofrecen queso”

Reza una popular canción:”Es la historia de siempre, un amor que se fue..” Asi puede resumirse la salida de los políticos de algún partido cuando no obtienen lo que según ellos por “derecho” les corresponde.

El cambio de camiseta en el sistema político mexicano ha sido muy común desde décadas, sobre todo en épocas electorales, cuando alguien con carrera y méritos suficientes para aspirar a alguna candidatura no es tomado en cuenta y lo hacen a un lado o relegan de sus aspiraciones, siempre legítimas. El argumento casi nunca cambia, dicen una y mil cosas usando como pretexto a los ciudadanos y sus condiciones, pero lo cierto es que se van porque no les dieron lo que querían; ese es el precio de la llamada “fidelidad partidista”.

Claro que quienes han hecho trayectoria en algún partido saben los tejes y manejes internos, siempre tienen un “as bajo la manga” y juegan según sus intereses, pues no en balde construyen
trayectorias en el quehacer político convirtiéndolo en su modo de vida, regularmente.

Discursos van y vienen, pero la realidad es que los políticos de carrera siempre quieren estar en puestos importantes acorde a su trayectoria o militancia partidista, lo cual es válido porque desde su perspectiva son fieles entregados a la causa que defienden. Pero lo importante más alla del conocimiento y experticia que se requiere durante la militancia política, es saber amasar el suficiente capital político que les permita en determinado momento moverse de un lado hacía otro sin importar el partido que los respalde.

Dicen que: “nadie es caro si no se sabe vender”, esa es quizá la premisa de nuestros políticos que se sienten paladines o descubridores ideológicos según la cancha donde juegan. Y en este caso lo que algunos partidos “ricos” en cuadros políticos desechan o dejan ir, a otros necesitados de votos les representa la oportunidad de crecer y mantenerse en el gusto del electorado.

A lo largo de la historia del país se pueden observar infinidad de ejemplos, desde cambios de partido que incluyen dejar atrás ideologías y adaptarse a otras por muy contrarias que parezcan. Ahi está por ejemplo la fusión del PAN, PRD y PRI, algo que para sus fundadores pareciera imposible, pero que se ha dado en virtud de las “necesidades” del país, bueno eso nos dicen los que siempre quieren estar bien acomodados dentro de la pudiente clase política mexicana.

Lo cierto es que en este asunto de la política no es nuevo que haya renegados, quienes bajo cualquier pretexto abandonan sus “ideales” en pos de un “hueso”, pues como diría algún ancestro del sistema; “vivir fuera del presupuesto es vivir en el engaño”.

Nombres van y vienen, lo que la sociedad ya sabe es que siempre quien reniega de un partido es porque no le dieron lo que quería y afortunadamente para muchos políticos de carrera, siempre habrá espacios en cualquier partido, máxime cuando ya las ideologías han sido cambiadas por intereses personales o de grupos enquistados en posiciones de poder.

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