Obligar a una persona adulta mayor a trasladarse sin condiciones adecuadas, poniendo en riesgo su salud y dignidad, no es un trámite administrativo, sino una forma de maltrato institucional, señala la Presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, en relación al reciente caso ventilado en medios locales, donde se observó como una señora de edad avanzada fue llevada en camilla a un banco como requisito para tramitar algún asunto.
Al respecto Carla Obregón Avelar, refiere que este caso evidencia que la mayoría de los procedimientos en bancos no toman en cuenta las condiciones físicas, de salud y envejecimiento propias de esta etapa de la vida, lo que constituye maltrato institucional y discriminación en razón de la edad.
Mediante comunicado destaca que las personas adultas mayores son titulares de derechos humanos, conforme a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y a tratados internacionales, que prohíben toda forma de discriminación, incluida aquella motivada por la edad, discapacidad o condición de salud, obligando a garantizar un trato digno, accesible y humano en la prestación de servicios públicos y privados.
La legislación vigente en la materia, establece que este sector de la población no debe ser marginado ni discriminado, y que las instituciones están obligadas a adoptar medidas y ajustes razonables que faciliten el acceso a sus servicios, especialmente cuando existan limitaciones físicas propias del envejecimiento.
Por ello, la Comisión Estatal de Derechos Humanos, ante hechos tan lamentables como el señalado, exhorta a las Instituciones públicas y privadas a usar sus protocolos de actuación ante estos casos, generando acciones necesarias para que las personas adultas mayores puedan acceder a los trámites requeridos; sea el goce de su pensión o cualquier otra necesidad de servicios financieros, sin necesidad de exponer su salud,.
Cerró diciendo que la Comisión a su cargo reitera el compromiso con la defensa y protección de los derechos de las personas adultas mayores y hace un llamado a construir servicios financieros más humanos, accesibles e incluyentes.

