Tras una serie de especulaciones y especies generadas a partir de las polvaredas surgidas en las inmediaciones de la mina Cerro de Mercado, ABC Media recabó información confirmada que indica que se trató de quemas controladas de explosivos caducos, efectuada por la empresa Cerro de Mercado atendiendo una orden de la Secretaría de la Defensa Naciona.
El detalle de la información expone que periódicamente la representación militar en Durango lleva a cabo revisiones de los polvorines, no solamente en esta mina, sino en todas las que operan de manera regular o lícita en la entidad.
Como es sabido, el Cerro de Mercado suma ya alrededor de 18 meses sin actividad de extracción, a raíz de una problemática de los consorcios mineros de los que depende CEME, como Minera del Norte y Altos Hornos de México. Ante ello, el material explosivo existente en el polvorín alcanzó su fecha de caducidad, motivo por el cual la SEDENA solicitó a la empresa utilizar el material y cumplir con las normas correspondientes.
Fuero los días martes, miércoles y jueves de actividad en este sentido, fechas en las que se generó una gran polvareda en la zona, situación que provocó la reacción normal por parte de la población, y sobre todo se reclamó por qué no se había advertido a traves del sonido de la sirena, como se hacía cotidianamente. Sucede que dada la circunstancia de la compañía en suspensión, no cuenta con suministro eléctrico, consecuentamente no fue posible activar el código preventivo.
Sin embargo, la quema se llevó a cabo utilizando los parámetros de seguridad necesarios, incluso con la presencia de personal de la propia Secretaría de la Defensa Nacional, de la empresa proveedores de los explosivos, desde luego de representantes de la minera Cerro de Mercado. Fueron especialistas en explosivos pertenecientes al yacimiento, quienes llevaron a cabo todo el proceso, desde la colocación de los explosivos, hasta las detonaciones.
Fueron cuatro tarimas de repletas de dinamita, las que se diseminaron en una amplia zona de los terrenos pertenecientes a la mina, para luego efectuar las detonaciones que, como ya se indica, provocaron toda clases de especulaciones.

